Emir Olivares Alonso
Una reforma fiscal que grave alimentos y
medicinas, además de ser regresiva, contribuiría a dar certeza al
capital financiero. Con la generalización del IVA, los más pobres verán
subir el pago de ese impuesto 161.2 por ciento, mientras que para los
más ricos aumentará menos de 50 por ciento, señalaron Alejandro López
Bolaños y Josefina Morales Ramírez, del Instituto de Investigaciones
Económicas (IIE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
‘‘En el caso de la población con menores ingresos, 52.3 por ciento de
sus percepciones se destina a la adquisición de alimentos, en contraste
con 28.4 por ciento del gasto para ese fin que canalizan los hogares de
mayores recursos. Por esta razón, un gravamen del IVA a los alimentos
afectaría de manera más significativa a las familias más pobres.’’