domingo, 9 de diciembre de 2012

“Ayúdame con esta perra”, dijo uno de los policías. Testimonio de Rita Neri, la única mujer que sigue presa



México, DF, 9 de diciembre.- Rita Emilia Neri Moctezuma es su nombre y es estudiante en la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia. La detuvieron arbitrariamente el 1 de diciembre cuando un grupo de granaderos arrasó con quienes encontraba en su paso. Luego de que la mañana de este domingo fueran liberadas 10 de las mujeres que permanecían presas en el penal de Santa Martha Acatitla, ella es la única que permanece consignada.
A pesar de que la detuvieron en el mismo lugar que a la mayoría de las mujeres detenidas, incluida la amiga con la que estaba acompañada, la juez encargada del caso no le concedió la libertad a Rita Emilia.  Este es el testimonio que ha dado desde prisión.

Testimonio de Rita Emilia Neri Moctezuma

El primero de diciembre del año en curso me encontraba con Ana Lilia Yépez Casino, esperando la llegada de su novio Obed, ya que escuchamos que había una manifestación y por curiosidad fuimos a ver. Al llegar al punto nos dimos cuenta que la manifestación era porque un grupo de granaderos tenía un chico y una chica, nos quedamos en el lugar hasta que vimos que los soltaran.
Así estuvimos alrededor de una hora, por lo cual, la gente comenzó a dispersarse y por tanto decidimos movernos del lugar sin tener un rumbo fijo. Al caminar nos encontramos con un grupo de manifestantes del IPN para esperar a unos extranjeros, seguimos sin tener rumbo fijo. Vimos que había camiones con soldados por lo que decidimos cambiar de ruta y nos percatamos que había un muro de granaderos que después rompieron fila y empezaron a agarrar gente. En lo que a mí respecta, paso un camarógrafo a un costado gritando ”váyanse , váyanse o los van a agarrar” por miedo a que fueran a pegar (los granaderos), también corrí, pero un granadero con chaleco amarillo me tacleó y le dijo “ayúdame con esta perra“ y el otro me tomo por el brazo izquierdo y me lo coloco en la espalda de manera ruda y puso su brazo derecho sobre mi cuello. Me llevo hasta la esquina de una calle y me puso con una policía, la cual me alzo más el brazo y me dijo que ni se me ocurriera moverme sometiéndome de la misma manera que el policía anterior.
Caminando sobe esa calle me tomaban de los pelos y un policía se paró enfrente de mí y dijo ¿es otra vándala? y la policía dijo que sí y le agrego “llévala para allá para darle en su madre” me llevo cobre la misma calle dirigiéndose a un camión estacionado color azul grande y con rejas en las ventanas. Antes de llegar al camión vi como un grupo de aproximadamente 10 policías agredían al novio de mi amiga en la puerta de una patrulla.
Me subieron al camión aventándome a las escaleras del mismo y detrás de mía aventaban a mi amiga y arriba de ella a su novio. Los policías  nos gritaban que no levantáramos las caras, que ahora si nos había cargado… etc.
Un policía intervino y dijo que las mujeres nos pasáramos atrás y así lo hicimos y permanecimos con la cabeza abajo y con la indicación de no sacar el celular ni para grabar ni para llamar o no los quitarían. Llegaron al MP #50  y la incertidumbre de que pasaría se apoderaba de nosotros, la realidad de donde nos encontrábamos y la negación de “esto no puede estar pasando “ vivimos y pasamos por situaciones que de verdad no se le desea a nadie., frio, hambre, sed, agresión psicológica, verbal y  en algunos casos física. Así pasaron horas, días hasta que mi caso y el de las 11 chicas en total que nos encontramos en Santa Martha se hizo solo  uno.
En la madrugada nos llevaron al estacionamiento del MP, con agresión verbal y mentiras, se nos abordó en una camioneta con custodios, nuestro destino real era el penal de Santa Martha en ese momento no supe que pensar, que sentir.
Lo que puedo agregar y lo que pude aprender donde me encuentro es que debemos tener fuerza, esperanza, paciencia y vibra positiva. Debemos de valorar todo aquello que nos rodea  y tener fuerza.
Escuche así que la vida es bella pero no fácil y paran esto necesitamos nada más que la verdad, para ser libre de todas las maneras posibles.
Gracias a todos aquellos que nos apoyan y lo que más anhelo es la libertad, no solo para mi  sino para todos aquellos inocentes que pasan por este tipo de situaciones tan injustas.
Y repito una y mil veces  ¡soy inocente¡

Fuente Revista Emeequis

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